lunes, 24 de septiembre de 2018

Se presenta el Primer Festival Abierto Teatral de Buenos Aires, con la obra "Aeroplanos" entre sus destacados

Todos los martes de octubre a las 21hs., se estará presentando el  “Primer Festival Abierto Teatral de Buenos Aires”. En esta ocasión, la grilla está integrada por obras de teatro independiente y comercial. La entrada es libre y gratuita, al sobre.
Los martes 2 y 16 de octubre, se estará presentando “Aeroplanos” de Carlos Gorostiza, con la actuación de Héctor Calori y Guillermo Marcos.  El 9 de octubre es el turno del teatro físico con la obra del reconocido autor y director Yamil Ostrovsky con “Palimpsesto”. Por su parte, el 23 de octubre se presentará la obra “De tiburones y otras rémoras” de Sergio Villanueva, con las actuaciones de Romina  Pinto e Iván Steinhardt. Y cierra esta primera edición, “El secreto libre” de Charlie Gerbaldo, obra en la que actúa junto a Alexandra Geoffroy.
Filosofía de FATBA: Fue creado con el fin de seguir promoviendo la cultura, y los hechos artísticos,
mas allá de los inconvenientes que la crisis económica por la cual atraviesa el país, pudiera ofrecer.  Buscamos reunir a artistas de calidad y con profunda vocación integradora, cuyas creaciones tienden puentes con el espectador en un marco de diversidad cultural.
La modalidad de “entrada libre y gratuita, al sobre”, es para que sea un momento de inclusión, donde el que puede paga el importe que crea que merece lo que vio y el que no tenga dinero, puede presenciarlo igual. Se le da un sobre  abierto y vacío al principio y al salir de la sala lo entrega cerrado con total privacidad.
Desde el 2 de octubre, todos los martes de octubre a las 21hs., en el teatro El Tinglado, Mario Bravo 948, C.A.B.A., Argentina. Reservas: 4863-1188. Más info: www.teatroeltinglado.com.ar

martes, 11 de septiembre de 2018

Crítica teatral: “Ricos”

A veces ir al teatro a ver una obra como “Ricos” es como someterse a una aguda máquina del tiempo donde nos transporta a los momentos donde preferiríamos no haber estado nunca. O tal vez, nos pone un espejo de lo que somos o fuimos como personas, amantes, etcétera. En esta ocasión, Carolina Rico y David Rico, los Ricos, no son más que nosotros con alguna pareja en la que en una noche de tiempo extra, en esas horas donde no se define nada, termina sucediendo todo.

La pluma magistral de Lee Blessing hace que todos nos veamos identificados. Ese giro del destino que en lugar de llevarnos hacia donde queremos, nos empuja al cordón de la vereda, lastimándonos y corriendo riesgo de un accidente mayor. Lizardo Laphitz en su puesta en escena, nos pone a nosotros en sus protagonistas. Por ejemplo quien escribe, una vez fue David y a mi Carolina, preferiría no recordarla.

Rosario Charo Jaimes es una actriz de gran presencia escénica. Su imagen impacta y no deja dudas de que esa mujer, es el sueño de cualquier marido. Por eso semejante sonrisa la de David, cuando llega a ese cuarto de hotel junto a su exquisita señora a festejar  el aniversario de bodas, al mismo hotel en el que pasaron la noche de bodas. Sus recuerdos, fantasías y ratones comienzan a darle urticaria a su esposa. Y aquí arranca la obra.

Todo funciona bien en “Ricos”. Y aunque sus dos protagonistas opacan todo: a la chica (Daniela Haikins) que toca el saxo en vivo, a su director Lizardo Laphitz y hasta mismo el texto de Lee Blessing, la pieza es un todo que explota de emociones. La sensualidad de Rosario Charo Jaimes, la verborragia de Alejandro Holm en una actuación soberbia, vidrios que estallan, teléfonos que vuelan por el aire y un libro titulado “El arte de la amistad” que pasa de mano en mano, hace que el público ría, se estremezca, dude y se angustie.

Real logro de Lizardo Laphitz a la hora de encontrar a estos dos actores que hasta acá, no sabíamos que merodeaban la órbita teatral porteña. Una obra que luce en su óxido sentimental. Para recomendar a esa gente teatrera exigente que pide un piso artístico. Pues aquí, hay un dúplex con dependencia y hasta ascensor.

Actúan: Rosario Charo Jaimes y Alejandro Holm. Saxofonista: Daniela Haikins. Dirige Lizardo Laphtiz. Todos los lunes a las 21hs., en El Método Kairós, El Salvador 4530, C.A.B.A. – Argentina.Reservas: 4831-9663 // produccioncreativa.cuentas@gmail.com. Valor entrada: $250. Más info: http://www.elmetodokairos.com.ar

Por Axel Serrano



jueves, 21 de junio de 2018

Crítica teatral: "Insania"

Comienza Insania y vemos a su protagonista ahí colgado, haciendo una verdadera y sentida defensa de su situación. Una fotográfica puesta en escena de su director Paul Caballero que acierta en todo, salvo en que nos enteremos en que lo que sucedió, o al menos, lo inspiró a escribir su obra, fue un caso real. Pablo Pieretti en el papel del protagonista es genial. Porque embauca al espectador, lo confunde, lo provoca y a la vez lo angustia.

“Insania” es una obra de teatro que trata el tema de violencia de género, como pocas de su género. Por la poca sutileza y porque muestra las dos partes, la de la víctima y la del victimario. Este último, expone sus argumentos, los cuales en el romanticismo utilizado, hasta enternece. Y esa es la tremenda tela de araña en la que se entra cuando es parte, en no saber distinguir el bien del mal. O en no llegar a divisar el mal en el contexto adverso.

Belén Fernandez Díaz en el rol de ella, la mujer maltratada, lleva todo a la máxima credibilidad. Si no hubiésemos pagado una entrada y nos coláramos en los huecos del IMPA, más de uno se metería a controlar la situación. Incluso como espectador, uno ya pierde los límites. Hay que aclarar que en ningún momento los actores corren riesgos, pero sus caras demuestran el odio y el dolor que se deben vivir en esos momentos de locura.

En “Insania” también hay espacio para la madre que justifica todo, el hermano que subestima la situación, la hermana que toma rápidamente partido, el juez y los abogados. Una nube oscura, que va transitando cada uno de los escenarios donde se desarrolla la obra. El IMPA  en su formato teatro, le da los diferentes espacios para que Paul Caballero realice su puesta.

“Insania” es una obra dura, muy bien contada por sus protagonistas, dirigidos de forma correcta por Paul Caballero, quien en cartel tiene otras dos obras, como "Lúcido" y "Fervor". Pero esto será tema de otra crítica.

Actúan: Belén Fernández Diaz, Pablo Pieretti, Betty Rizzo, Sabrina Ferder, Sebastián Sinnot, Nicolás Pinus y Fran Cantó. Dirige: Paul Caballero. Todos los sábados a las 22hs., en el TEATRO IMPA - La Fabrica Centro Cultural, Querandíes 4290, Capital Federal, Buenos Aires, Argentina. Valor entrada: $300 (Promoción 2 x $400).

Por Axel Serrano.



lunes, 11 de junio de 2018

Crítica teatral: “Chicos feos Vol II”

Once chicos, diez historias y un eje principal, Gabriel Gavila, performer, actor, director y dramaturgo, que está sucumbiendo el off a puro golpe. Cada una de sus obras e incursiones es un punto de efecto. No hay nada porque sí. Si uno de sus boys es musculoso, es porque así lo craneó, si es flaco, por lo mismo; y si es de aspecto normal, en contraposición con sus compañeros, por algo habrá sido. De su otra faceta de improvisador, en su hábitat más normal, Gavila no tiene nada.

Sin vestuarios, ni escenografía más que un telón grafiteado y con una sincronización de teatro circense o de comedia de puertas, la obra toma forma. Si no es suficiente la forma de los chicos, equilibradamente parados en el escenario cuando arranca la función. 

Entrando en la sala, se comienza a respirar la trama de “Chicos feos Vol II”. Su director Gabriel Gavila en rollers recorre el salón principal de La Sodería, mientras saluda a sus conocidos, al público en general y pide por favor que apaguen sus celulares. En la puerta, algunos de sus modelos más simpáticos, se sacan selfies con los espectadores que van ingresando. Las sillas, puestas como teatro tradicional frente al escenario, muestran que aunque todo vaya por los carriles anormales del teatro, la ubicación nuestra será la común.

En esta versión de Chicos, su relato es más doloroso. Poco colorido, más hundido y por debajo del nivel medio de alegría. Entre las onces personalidades, encontramos a un hombre que intentó ponerse de novio con una chica hasta descubrió que era homosexual, un ex actor porno que se vende como el gran amante humano, un chico angustiado por tener a su madre con alzheimer, y entre otros más, a quien remeta todo con chistes, pedacitos de cancpones y demás interrupciones. Al menos le pone una efímera algarabía, a tanta deshidratación.

Habiendo visto “Chicos malos” y “Chicos feos Vol I” (íntimo), entendemos que su autor y director bajó en factor sorpresa. Su confesión en su anterior obra, había sido casi letal, por lo que no quedaba mucho más que decir que tal vez, este volumen II y nada más.

Una obra entretenida que hace reflexionar a sus espectadores en el sentido de la vida, de los problemas y de las esperanzas. Con mucha connotación sexual, como hasta para que un espectador se vaya indignado, con ironías que apuntan a la cabeza de cada uno de nosotros y con cuerpo sobre exigidos, tanto en lo físico como en lo artístico. Se vislumbra mucho ensayo, se nota mucha dedicación y mucho amor por el teatro. Todo esto, menos exagerado o más desapercibido, es “Chicos” en sus cuatro capítulos.

Todos los viernes a las 23hs., en el Espacio Artístico “La Sodería”, Vidal 2549, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Reservas: 4543-1728. Costo de entrada: $300. Más info: chicosfeosteatro@gmail.com

Por Axel Serrano



martes, 29 de mayo de 2018

Crítica teatral: “Preciosa ridiculez”

Pancho Medina Cueces hace todo. Una parodia irreverente al actual teatro independiente, en el cual por un poco de vanidad y otro poco por faltas de recursos, los protagonistas, terminan haciendo casi todo. Pero acá, su director, dramaturgo y actor principal, se cree un afortunado del arte. Nos recibe ya en la boletería, mezclando realidad con ficción y nos obliga a leer su programa, donde explica su supuesta genialidad.

“Preciosa ridiculez” es teatro off del más cruel y laborioso. Nadie que se sumerja en él, podrá decir que hay un espacio a la improvisación. Todo parece estar supeditado al mapa y a la brújula de su real directora y dramaturga, Gina Piccirilli.

“Preciosa ridiculez” está protagonizada por Dante Iemma, quien sobresale en el rol de Pancho Medina Cueces. Lo debaten e increpan de muy buena manera, Solange Verina, Marina Wein, Facundo Martín y Patricia Cugat. Un poco más atrás, no por talento sino por tiempo de libreto, emergen Sebastián Urban, Adrián Molteni y Rafa Ocampos.

Con “Preciosa ridiculez”, su directora Gina Piccirilli asombra como hizo en su momento con “Yo me lo guiso, yo me lo como”, obra que aún se encuentra en cartel en el mismo teatro, El Damero.

Un detallado trabajo de iluminación, vestuario sobre todo y escenografía, para que con una alfombra roja al estilo Almodóvar y dos cubos, nos represente un teatro a medio llenar.

En “Preciosa ridiculez” hay pasos de comedia y momentos épicos en lo que respecta a lo teatral, como cuando llega el momento del baile, donde todos los integrantes del espacio entran en juego. Sin molestar a los espectadores, pero haciéndolos partícipe de semejante bochorno, es un momento clave. Bien logrado, con timing y espacio.

Una obra recomendable, con actuaciones sobresalientes, con la actriz Solange Verina que brilló en televisión hace unos años y que sostiene a puros gestos, su maestría actoral. Entretenida y detallista, para disfrutar del teatro bien realizado.

Todos los sábados a las 21hs., en el teatro El Damero, Deán Funes 506, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Reservas: 2060-2278 o por Alternativa Teatral. Costo de entrada: $250 (Descuentos para estudiantes y jubilados $220).

Por Axel Serrano.

domingo, 20 de mayo de 2018

Crítica teatral: “El secreto libre”


Mientras en Argentina, algunos ciudadanos se molestan en averiguar si fueron treinta mil los desaparecidos, existen artistas que proponen crear y encontrar arte, donde hubo solo sufrimiento, violencia y pena. Porque “El secreto libre” es una obra que transita aquella nefasta época, para contarnos cómo un hombre y una mujer se enamoran estando encerrados.

Parece una historia como traída de los pelos e inverosímil, hasta que nos damos cuenta que fue real. Y ésta, tanto como otras, por ejemplo de amor entre la hija de un militar y el detenido, se fueron sucediendo a medida que pasaban los hechos.

“El secreto libre” es una propuesta audaz. Es una provocaión artística de Charlie Gerbaldo, quien no solo no camina los lugares comunes de este episodio, sino que nos da vuelta la taba. Muestra el sufrimiento, nos relata los momentos de opresión, pero con una luz de ilusión. 

Charlie Gerbaldo escribió, dirige y protagoniza esta obra, junto a Javier Rosón en el dirección y Alexandra Geoffroy, Dalila Ferreyra y la cantante Luli Rösler, en la actuación. Su asistente de dirección es Victoria Soriano, la hija del inmenso Pepe Soriano. Un staff que demuestra en cada segundo que pasa de la obra, saber lo que están haciendo. Ellos emocionan siempre.

“El secreto libre” arranca como si fuese una obra que romperá todos los niveles de emociones, aunque en el final se pierde un poco. Su epílogo, nos da un giro de todo, de emociones también. No se contradice, pero no coincide con todo lo anterior sentido. Una intención claramente del director para mostrarnos que no todo es el abismo. Nos saca un poco de clima, aunque una vez finalizada, nos queda a flor de piel todo lo sentido en primer término.

“El secreto libre” es una obra obligatoria para entender el pasado y no repetirlo. Para entender que hasta en el peores de los infiernos, un germen del amor puede florecer si es fuerte. 

Provenientes del teatro ciego, tanto Charlie Gerbaldo como Javier Rosón, sus directores, con "El secreto libre” tienen un argumento para sentirse más que orgullosos.

Todos los martes a las 21hs., en el teatro El Tinglado, Mario Bravo 948, C.A.B.A., Argentina. Reservas: 4863-1188. Costo entrada: $300 (Descuentos a estudiantes y jubilados $250). Más info: www.teatroeltinglado.com.ar

Por Axel Serrano.

jueves, 10 de mayo de 2018

La trilogía "Chicos..." de Gabriel Gavila llega a su fin con su show más grande.



“Chicos feos 2” es el final de tu trilogía… ¿Qué verá el espectador en esta versión final final?
La trilogía está compuesta por "Chicos Lindos", "Chicos Malos" y "Chicos Feos" que se divide en dos episodios : "Chicos Feos" VOL 1 ( íntimo ) que está basada íntegramente en mi vida y "Chicos Feos" Vol. 2 ( show ) que podría decirse es un compendio de toda la saga. Es el show más grande y más completo, con más elenco y sobre todo, con más trabajo. Esta saga fue catártica y el hecho de escribirla, dirigirla, y ahora actuarla, me ha producido un sentimiento de liberación respecto a la opresión que he podido sentir en mi vida durante mucho tiempo. Con este final me di cuenta que mi desafío fue encontrar el hilo conductor. La conexión es gente que quiere y necesita contar intimidades y siente placer cuando eso sucede. Es un hilo conductor subyacente, más temático y energético que narrativo. Hay individuos que aguantan m{as la presión, así que les resulta más lógico reprimirse. Nosotros no, necesitamos gritar nuestra verdad, cantarla, exponerla. "Chicos Feos" Vol. 2 ( show ) es eso, un grito desgarrado y verdadero sobre lo que somos y quienes somos.

Tenés en cartel también “Chicos malos” que sería la segunda obra de este triángulo. ¿Tiene una cronología o se pueden ver sin orden?
Se pueden ver todas por separado, no hay una cronología ni conexión argumental. Están unidas desde lo conceptual. Si me encargué de llenarlas de referencias personales e easter eggs. Un easter egg o huevo de pascua es un mensaje o capacidad oculta contenido en películas, discos compactos, DVD, Blu-ray, programas informáticos o videojuegos. Están muy de moda en las películas de Superhéroes (Universo Cinematográfico de Marvel o DC) que también se plantean como sagas y por eso tomé ese concepto. Cada obra hace referencia a la otra, desde momentos evidentes hasta pequeños, casi imperceptibles, guiños. Me resulta divertido si alguien los encuentra y si no sucede me divierte que estén ahí ocultos frente a los ojos de todos.

¿Para los que no lo vieron, qué verá el espectador en “Chicos malos”?
Quien me conozca y haya visto mi show “Improvisa2” o mi espectáculo “Dillinger”, jamás podrá sospechar que “Chicos malos” es lo que realmente soy. Y más allá de la urticante dramaturgia y puntillosa dirección, el manejo de la estética de los cuerpos es lo que realmente sobresale de toda la apuesta. La obra cuenta el momento en que un grupo de chicos comienza a interactuar entre sí, con el objetivo de cautivar al público. “Chicos malos” tiene un guión alterado, una historia rota, diálogos esporádicos, monólogos breves y una interacción tácita conmigo, que de forma omnipresente, manejo los hilos de estos títeres, esculpidos casi a la perfección por el Dios del gimnasio y las proteínas.
“Chicos malos” es la mitad de una trilogía que arrancó en el año 2014 con “Chicos lindos” y que ahora está terminando.En “Chicos malos” hay poco vestuario, solo unas mallas doradas con la que los chicos se presentan, pero una iluminación sublime, acompañada de una música que nos endulza auditivamente lo que vemos. Mucha piel, mucha tensión erótica, mucha razón en sus ideas y conceptos y por sobre todo, el riesgo asumido de mostrar una marea de cuerpos de forma coherente y segura.

¿Cuál creés que es la clave para que tu público se sienta tan identificado?, según los posteos que hacés en tus redes…
Sucede algo muy interesante y es que la gente viene con mucho prejuicio o "engañada" creyendo que son espectáculos banales. Con el avance de la saga y la profundidad de cada montaje logramos derribar esos prejuicios. Es común escuchar a la salida: “¡Ah, pero está buena la obra!”, “Che, me dejó pensando” o “Me sensibilizó”. Y eso me llena el alma.

Más allá de “Chicos…”, seguís siendo parte vital de “Improvisa2” que como dicen las gacetillas, festejan sus 15 años en escena. ¿Qué representa para vos eso?
Básicamente creo que representa mi consolidación como actor. Improvisa2 me hizo crecer y constituirme como profesional del teatro. La enorme cantidad de público que cosechamos después de tantos años es una de las cosas que mas rescato del show. Nuestro público está lleno de energía, de sueños, de expectativas, de ganas… siempre están deseosos de ver historias nuevas, de aprender, de conocer, de sorprenderse. Y por eso trabajamos arduamente para complacer esas exigencias. Avanzamos a pura prepotencia de trabajo, amamos lo que hacemos y construimos un universo maravilloso que es Improvisa2 y nos preparamos diariamente para darle lo mejor al show. Somos incansables trabajadores de la escena, somos apasionados pero sobre todas las cosas sabemos lo que hacemos. En una época donde todo el mundo hace por hacer nosotros creemos firmemente en nuestro trabajo. Lo de improvisados quedó en el título.

Sos docente de improvisación... ¿Qué encuentran tus alumnos en esta disciplina y que le suma esta herramienta a la profesión del actor?
Primero cabe aclarar que no es necesario ser actor, ni estudiante de actuación, ni artista para tomar clases de impro. La improvisación teatral es considerada una técnica escénica de larga data, encontrando sus raíces en la Comedia del Arte, para luego ser sistematizada como técnica a partir de la experimentación de importantes maestros como Viola Spolin, Keith Johnstone, Robert Gravel e Yvon Leduc, entre otros.En esta técnica, se desempeña simultáneamente un triple rol: es actor, director y dramaturgo, y se basa en tres reglas esenciales, como son la aceptación, la adaptación y la escucha. La impro enriquece tanto la formación del actor, como también a personas de otros ámbitos sin experiencia teatral.
Como todo lenguaje, hay que incorporarlo y comprender sus reglas (Sí, en impro hay reglas…). Inclusive, es un lenguaje nuevo para actores con vasta experiencia; en este sentido la práctica de la técnica de impro se convertirá también en un gran entrenamiento para actores, ampliando su espectro de posibilidades.

¿Finalizado “Chicos…”, con qué continúa tu profesión?
La segunda mitad del año es de reposiciones: Vuelven "Chicos Feos" VOL. 1 (íntimo ) y "Ritmos Latinos" junto a la Improvisa2. Luego estreno "Los Enfermos" una nueva saga teatral basada en la salud, el dinero y el amor. Y seguir escribiendo, ensayando, haciendo funciones, dando clases y todo lo que haga feliz. Elegí esta profesión porque me hace feliz y no pienso desviarme de ese objetivo.



"Chicos feos" Vol II (Show) está escrita, dirigida y protagonizada por Gabriel Gavila. Con Wolf, Marcelo Salas, Lior Telezon, Leandro Sturla, Javier Roldán, Gonzalo Cetraro, Gonzalo Bourren, Gerónimo Campese, Federico Sorrentino, Emmanuel Martinez y Adro Verbén.
Desde el 11 de mayo, todos los viernes a las 23hs., en el Espacio Artístico “La Sodería”, Vidal 2549, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Reservas: 4543-1728. Costo de entrada: $300. Más info: chicosfeosteatro@gmail.com

Por Axel Serrano.